ESPACIOS OCULTOS. GOYA EN SILENCIO. JOSÉ MANUEL BALLESTER
Entre el 3 de junio y el 12 de octubre de 2026, podrá verse en el IAACC Pablo Serrano la exposición Espacios ocultos. Goya en silencio. José Manuel Ballester, comisariada por Lola Durán.
José Manuel Ballester se sitúa ante Goya en silencio y detiene la mirada en aquello que permanecía oculto. Se acerca a sus obras para establecer un diálogo desde una óptica contemporánea, con respeto, curiosidad y una lúcida voluntad de escucha. A partir de imágenes fotográficas de algunos de sus cuadros más reconocibles, el artista elimina digitalmente personajes y acciones, y recompone los espacios en un ejercicio complejo que supone adentrarse en la mirada de Goya, en su técnica y en su estilo.
Los Espacios ocultos son, así, imágenes despojadas de sus habitantes. Obras maestras vaciadas de presencia humana que ponen de relieve fondos, paisajes, arquitecturas y luces relegados durante siglos a un segundo plano. Ballester propone una inversión de jerarquías: lo accesorio se vuelve esencial; el escenario se convierte en protagonista; lo invisible, o apenas atendido, emerge con una nueva intensidad.
En estas obras, la luz adquiere una fuerza decisiva. Ilumina una ausencia, sostiene una memoria, revela lo que permanece cuando la acción ha desaparecido. En los Desastres de la guerra o al 3 de mayo, el dolor ya no se muestra en los cuerpos, sino en la huella que deja la violencia. En los aquelarres, desaparecen las brujas y las víctimas, pero el miedo sigue habitando la noche. En las piezas costumbristas procedentes de los cartones para tapices, las estaciones dejan de apoyarse en sus figuras para manifestarse como clima, cosecha, fertilidad, trabajo y tiempo.
Ballester hace visibles los fondos de Goya y, al hacerlo, nos devuelve la conciencia de nuestra propia mirada. Nos recuerda que esas obras siguen vivas porque vivo está quien se sitúa ante ellas, cargado de memoria, de ideas y de una forma propia de entender la realidad. Esta exposición invita a atravesar el vacio, a detenerse en los lugares que antes permanecían velados y a descubrir que en ellos circula un flujo íntimo y profundo que recorre la historia del arte.