TRANSFORMACIONES. ARTE Y CULTURA DE FINALES DEL SIGLO XX A TRAVÉS DE LA COLECCIÓN ESCOLANO OLIVARES
Román Escolano y Carmen Olivares hicieron una generosa donación al Gobierno de Aragón, más de 700 obras de arte gráfico y múltiple. Albarracín acogió (hace ya dos décadas) una revisión de su colección, pero esta nueva presentación (en el museo y la torre Blanca) tiene un carácter distinto, pues no atiende a una sucesión de estilos, sino a la virtud del arte, y al de la gráfica en concreto, como sismógrafo del cambio social. Las transformaciones en el arte y la vida son paralelas.
El recorrido está dividido en capítulos. Los dos primeros son prólogos. El monstruo simboliza la modernidad.
Es emblema del horror, pero también del cambio, de la visión otra. Monstrua gestual en Saura o artificiosa en Gordillo. Y a su lado, el prototipo de Goya como artista revolucionario.
Más tarde, se habla de cambios sociales, y se ponen en paralelo imágenes de la mujer objeto (en Picasso o en el pop art) frente a la imaginación femenina (Maruja Mallo o Charo Pradas). Se habla de compromiso político durante el tardofranquismo y la transición. Y del diálogo con la naturaleza, puesta en peligro. También de los límites entre realidad y representación.
Se habla más tarde de cómo la gráfica se va dotando de herramientas sutiles, jugando con el color, las texturas y el espacio. El arte nuevo tiene una relación especial con los objetos, traducida en juegos entre matriz y papel. El papel termina siendo memoria de una acción.